Makano, Sus hijos, su inspiración

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Convertirse en padre a las 21 años fue un reto que llevó a Hernán Enrique Jiménez, mejor conocido como Makano a convertirse en una persona más responsable y a luchar cada día más por cumplir cada una de sus metas y sueños, pues sabe que existen dos personitas que lo ven como un ejemplo a seguir.

La vida paternal del artista del género urbano ha pasado por altas y bajas, una de ellas fue cuando por casi dos años estuvo sin ver a sus hijos, situación que lo llevó a caer en una depresión y a separarse de la música por un tiempo.

Es una bendición, una gran responsabilidad y mi motivación para seguir adelante con todos mis planes y sueños. Es una responsabilidad que abarca muchos sacrificios.

Al principio era bien complaciente y no tenía esa experiencia de ser padre, ya luego a medida que fueron pasando los años, me fui dando cuenta de que no era bueno consentirlos al máximo y que para poder educarlos de la manera correcta debía enseñarles lo bueno, lo malo y muchas cosas que a veces me conlleva a castigarlos, que es algo que no me gusta y menos que estén tristes.

Cuando estaba separándome de la mamá de los niños tuve casi dos años sin verlos porque ella salió del país y se los llevó. Fueron años difíciles para mí, me deprimí mucho, tanto así que no componía, no quería saber de trabajo. Fue muy triste para mí y también cuando tenía que salir de viaje me quedaba 15 días y hasta dos meses sin verlos.

Mi papá ha sido una persona muy trabajadora, gracias a él hoy en día soy la persona que soy, con sus defectos como todos, pero un millón de virtudes. Trabajó en la construcción toda su vida y con el salario de carpintero sacó adelante a nuestra familia, construyó una casa y nos educó. Estoy muy agradecido con mi papá, el amor que le tengo es interminable.