Un año difícil para ‘Predi’

44

“Si te rindes cuando las cosas se empiezan a tornar difíciles, nunca lograrás nada que valga la pena”. Este refrán lo tiene fijo en su memoria el mejor productor panameño de todos los tiempos, como se le conoce, Predikador.

A través de sus redes y por las pocas publicaciones que posteaba este talento panameño nos dimos cuenta de que algo no andaba bien en su vida. Pues sus seguidores le escribían: “Buenos días, guapo, que Dios te guarde de los malos ojos y te bendiga con salud y paz”.

Fuimos tras el músico y, efectivo, su salud no estaba bien, era por ese motivo que “Predi” no estaba enfocado horas tras horas en su estudio, no realizaba viajes, pero nunca desistió ni dejó al olvido a quienes han estado con él en todo momento: sus familiares y colegas.

“Predi” al comienzo de esta entrevista contó que ha sido un año difícil, que todo se lo deja a Dios, en quien se ha aferrado y ha puesto su confianza, pues no desmayará hasta ver lograr sus próximos sueños.

Como siempre se le ha caracterizado a este joven, sonriente y sin estar cabizbajo, reveló que tiene un problema en el sistema nervioso que le ha causado múltiples enfermedades, lo que ha logrado sacarlo de su labor y hasta cancelar algunos compromisos. “No sé si la razón es por estar trabajando tantos años sin descansar en horas nocturnas, tomando bebidas energéticas y cosas que ahora me han causado este daño, nunca descansaba, dormía solo 3 o 4 horas. Ha sido un año difícil, los temas de salud empezaron desde enero, pero ya me siento mejor”, expresó.

Víctor Emundo Delgado, nombre de pila del artista, dijo con la frente en alto que ha vuelto al ruedo, decidido a trabajar.

Al preguntarle si estaba claro de que como existe el bien también existe el mal, solo contestó: “Sé que esto ha traído gente que le molesta, yo, bueno, me he aferrado a Dios en todo esto. Ya estoy activo”, enfatizó.

El productor aseguró que viene fuerte con sus producciones, esto ha sido notorio en sus redes, en las que ha dejado claro que lo que dice no quedará en palabras, sino en hechos.